domingo, 29 de septiembre de 2013
Desde que te fuiste...
Desde que te fuiste, una gran pena cayo sobre mi y aquí sigue tan triste... no te pude ver más, ni siquiera despedirme. Se fue mi ángel de la guarda aquel que me protegía en la primera planta, se fue y con ella tantas cosas que aunque pase el tiempo siempre echare en falta.
En ocasiones creo que me acompañas y con un susurro de un aire fresco me envuelves como cuando corriendo bajaba... No sabes cuantas veces he querido cambiarme por ti y que hubiese sido yo quien se marchara, no se si arreglaría algo pero al menos no me sentiría como me sentí con tu marcha y tras tu marcha, vacía y sin nada... se fue una de las personas más grandes de mi vida y la que daba alegría a la casa, la que tantas veces miro por mi y la que nunca dejó que nada me faltara. Y es que son tantos recuerdos los que tengo grabados y no todos son buenos... recuerdo esos últimos días en lo que jugábamos a las cartas aun así tu seguías con el cachondeo y yo aun no pensaba que sería el último día que te vería y el último beso de buenas noches que te daba porque al despertar al siguiente día al ir a verte ya no estabas, y ahí fue cuando me di cuenta que ya no volverías ya que la situación se agravaba... me escondía a rezar a todos los santos que tu rezabas fue esa una de las pocas veces que creí que así todo volvería a donde estaba pero perdí la fe pero no la esperanza hasta aquel día el cual hizo que mis ojos se inundasen de lágrimas y las palabras de que no volvería a verte se clavaron en mi alma y es a partir de ahí cuando toda cambia... ya no estas...y ya nada vuelve a ser como cuando estabas. Aunque pasen los años yo siento tu marcha fue antes de lo esperado y en una situación familiar extraña hoy y siempre te echo de menos abuela y donde quieras que estés nos velas.
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