martes, 7 de abril de 2015

Y sorprendernos por palabras a medias o que nunca se dijeron...

Y caminábamos por una cuesta y yo me preguntaba... ¿de que sirven los besos cuando éstos no saben a nada? y en ese momento me beso... Y entonces lo supe, sabían a arrepentimiento, a sinrazón a sueños pero no era el adecuado, a frío y un poco a cálido pero no lo suficientemente caliente como para poder aguantarlos mucho rato... Y me sentí triste, desconocida como si una parte de mi vagase por la calle y la otra continuase conmigo. Al caminar le mire y no dijo nada yo no lo impulse a que hiciera eso y tampoco antes mediábamos palabras, sería que le dio por ahí pensé... Con esto quiero decir que me sorprendí no hubieron palabras no se dijo nada pero aun así algunos de los dos algo sentía y yo fui la que me sorprendí. ¿Cuantas veces hemos callado? ¿cuantas veces no hemos utilizado las palabras para no dañarnos? ¿y cuantas las hemos utilizado para todo lo contrario? A veces solo una mirada, una palabra, una caricia o un beso basta para decirnos mucho más, aunque últimamente ya no se sabe que es verdadero o no, o que se pierde con el tiempo... desde que salieron las imitaciones hasta a veces los besos no sabemos si son de verdad de mentira o por puro desenfreno... Pensadlo...