Hoy es de esas veces... esas veces que sin querer piensas en la muerte
que te despiertas como si ya no estuvieses en tu cuerpo, como si el alma flotara...
Hay veces es las que sueño que ya no estoy aquí... mi alma vaga diurna
entre flores y campos verdes y nocturna por ríos y fuentes.
A veces pienso que aunque me han pasado ciertas cosas no le temo a la muerte, a veces la he creído ver cerca pero algo siempre lo detiene, no se si es que tengo un ángel de la guarda o simplemente suerte.
A día de hoy los daños físicos aun me duelen y los recuerdos más aun y más de gente que creía diferente. Esos momentos en los que se paran tus sentidos y solo tu cuerpo es el que siente.
De niña creía que sería la edad pero poco a poco una vez iba creciendo llegué
a pensar que yo misma era el problema. En ocasiones me portaba mal pero aun así no había justificación alguna en esos tipos de peleas. Creo que fue ahí cuando perdí la motivación y las ganas de vivir y usaba mi cuerpo como un escudo que se llenaba de señales, moratones y de otras tantas cosas abominables que a día de hoy aun sigo sin comprender.
Siempre iba el enlazado el daño físico con el psicológico, como si fuesen de la mano eso me hacia hundirme aun más y pensar como hasta hace poco que no valía para nada que nada ya me importaba y que lo único bueno que debería de hacer era desaparecer del mapa. Muchas veces quise ser de esos dibujos que hacia y que cuando me equivocaba borraba.
Porque en mi vida todo podía ser de color hasta que cometieses un error, había que ser perfecto y yo eso de la perfección no lo tenía en mente, a menos a partir de una cierta edad en la cual lo perfecto cayó irremediablemente a imperfecto y por lo cual ya no era nada.
Es ahí ese fatal pensamiento creer que morir resolverá todo... tristemente soñar con que ya no estas o simplemente imaginarlo... pensar ¿quién me echará de menos?. Todo ello proviene del sentimiento de soledad enlazado al de tristeza y al no querer estar en un lugar en el que te encuentras mal en el que crees que ya no perteneces y aunque mirándolo así suene fatal era como me he sentido varias veces...
A veces la vida te da palos y aprendes, pero no de esa manera en la cual la ira te consume y te resignas y crees en ese sentimiento malo de tristeza y muerte.
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